Los signos que no se manejan con higiene y requieren consulta pronta son: ojo rojo, párpado cerrado, el gato que se frota la cara contra los muebles, secreción verdosa o amarilla, y cualquier opacidad en la superficie del ojo. En felinos, las lesiones de córnea avanzan rápido.
Con una gasa embebida en la solución, pasando desde el ángulo interno del ojo hacia afuera, con movimientos suaves y una gasa distinta para cada ojo. No uses algodón, porque deja fibras. Si la secreción está seca y pegada, apoyá la gasa húmeda unos segundos para ablandarla antes de arrastrar: tironear irrita el párpado.
En gatos, el lagrimeo y la secreción persistente muy frecuentemente se asocian a herpesvirus felino, que da cuadros recurrentes reactivados por el estrés. También puede haber alergias, conjuntivitis bacteriana o problemas del conducto lagrimal. La higiene alivia pero no resuelve la causa: si es persistente o recurrente, corresponde consulta para tratar el cuadro de fondo.
El suero fisiológico estéril sirve para arrastrar secreción, pero los colirios humanos no se usan sin indicación: varios contienen corticoides, que en una úlcera de córnea empeoran seriamente el cuadro. Si tu gato tiene el ojo rojo, cerrado, o se frota la cara contra los muebles, no ensayes nada en casa: en felinos las lesiones corneales avanzan rápido.
Disponible en Dra Luka Veterinaria, especialista en Medicina Felina, en Chacarita, Buenos Aires.