El límite es calórico. Los premios no deberían superar el 10% de la energía diaria del gato, y lo que se da como snack se descuenta de la ración. Es fácil perder de vista cuántos se dieron en el día cuando hay varias personas en la casa: conviene dejar una cantidad separada a la mañana y que ese sea el total.
Como referencia, que no superen el 10% de las calorías diarias, y descontá esa cantidad de la ración. En la práctica conviene separar a la mañana la cantidad del día y que esa sea la única fuente, sobre todo si en la casa vive más de una persona: es muy fácil que el gato reciba cinco premios de cinco personas distintas.
Muy bien, sobre todo los cremosos, que permiten esconder comprimidos chicos o líquidos. Consultá antes si el medicamento puede administrarse con comida, porque algunos requieren estómago vacío y otros interactúan con el calcio de los lácteos. Un detalle de manejo: no uses el mismo snack que le das de premio habitual, o puede terminar rechazándolo.
Si se suman a la ración sin descontarla, sí, y es un mecanismo silencioso: unos pocos premios diarios pueden representar una parte importante de las calorías de un gato de interior castrado. El sobrepeso felino se asocia con diabetes, problemas articulares y dificultad para acicalarse. Si tu gato ya tiene sobrepeso, conviene revisar el total con la veterinaria.
Disponible en Dra Luka Veterinaria, especialista en Medicina Felina, en Chacarita, Buenos Aires.