| 1 cuota de $37.481,60 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $37.481,60 |
La pipeta se aplica directamente sobre la piel —separando el pelo en la nuca, entre la base del cráneo y los omóplatos— y no sobre el pelo. Ese punto es el único al que el gato no llega con la lengua, lo que importa porque varios de estos productos son tóxicos si se ingieren.
Depende del producto: las hay mensuales y otras con protección de hasta tres meses. Lo importante es respetar el intervalo que indica el prospecto sin estirarlo, porque cuando se corta la cobertura el ciclo de la pulga se reinicia en el ambiente. Mantené la aplicación durante todo el año: en climas templados y en interiores con calefacción, las pulgas no desaparecen en invierno.
No, nunca. Muchas pipetas para perros contienen permetrina, que en gatos es altamente tóxica y puede causar temblores, convulsiones y muerte. Tampoco se fracciona una pipeta de perro grande para calcular dosis de gato. Si tenés perro y gato conviviendo, verificá además que el gato no se frote con el perro recién tratado en las horas siguientes.
Si es una pipeta felina y el gato saliva, hace espuma o vomita, suele ser reacción al sabor amargo: ofrecele agua o algo de comida y comunicate con tu veterinaria con el envase a mano. No le provoques el vómito ni lo bañes con productos humanos. Distinto es si el producto era una pipeta de perro o si aparecen temblores, rigidez, tambaleo o convulsiones: eso es una urgencia inmediata, llevalo a la guardia con el envase.
Disponible en Dra Luka Veterinaria, especialista en Medicina Felina, en Chacarita, Buenos Aires.
