Retirar las deposiciones todos los días es la medida de higiene con más impacto directo en la conducta del gato. Un arenero sucio es una de las causas más frecuentes de que un gato empiece a orinar fuera de la bandeja, y también es donde se detectan a tiempo cambios en la orina o en la materia fecal que valen una consulta.
Las deposiciones y la orina aglomerada se retiran todos los días, idealmente dos veces en casas con varios gatos. El recambio total de arena con lavado de la bandeja va cada una o dos semanas, según tipo de arena y cantidad de gatos. La limpieza diaria es lo que más influye en que el gato siga usando la bandeja sin buscar otro lugar.
El calado tiene que coincidir con el granulado. Para arena aglomerante fina, ranuras angostas que retengan el grumo y dejen caer el resto. Para granulado grueso o pellets de madera, ranuras anchas. Si la pala se traba o deja pasar todo, no es que esté mal la arena: están desacopladas.
Es el mejor momento para detectar problemas temprano. Prestá atención a la cantidad y el tamaño de los grumos de orina, a la presencia de sangre, y a si hay días sin deposiciones o con heces muy duras o líquidas. Muchos grumos chicos, o un gato que entra varias veces sin resultado, son motivo de consulta: en machos puede ser una obstrucción.
Disponible en Dra Luka Veterinaria, especialista en Medicina Felina, en Chacarita, Buenos Aires.