El conducto auditivo del gato tiene forma de L y se limpia solo en condiciones normales. La higiene se indica cuando hay acumulación visible, antecedentes de otitis o como parte de un tratamiento. Limpiar de más irrita el conducto y puede generar el problema que se quiere evitar.
Aplicá la solución dentro del conducto, masajeá la base de la oreja unos segundos hasta escuchar el sonido húmedo y soltá al gato para que sacuda la cabeza: eso expulsa el material. Después limpiá solo el pabellón con una gasa. Nunca uses hisopos dentro del conducto, porque empujan la cera hacia el fondo y pueden dañar el tímpano.
La cera oscura y seca, parecida a la borra de café, en gatos suele indicar ácaros del oído, sobre todo si el gato se rasca, sacude la cabeza o es joven. Es contagioso entre animales de la casa y necesita tratamiento específico, no solo limpieza. Si además hay olor fuerte, secreción o dolor al tocarle la oreja, corresponde consulta sin demorar.
En un gato sano, casi nunca: el conducto se limpia solo y la higiene de rutina sin indicación irrita. La limpieza se hace cuando hay acumulación visible, antecedentes de otitis o indicación veterinaria dentro de un tratamiento. Si notás que el gato sacude la cabeza, se rasca la oreja o la inclina hacia un lado, eso sí amerita consulta.
Disponible en Dra Luka Veterinaria, especialista en Medicina Felina, en Chacarita, Buenos Aires.